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domingo, 10 de noviembre de 2013

Leopoldo López :No veo salida democrática sin una movilización de calle

"No veo salida democrática sin una movilización de calle"

Leopoldo López, aseguró que la victoria del 8D en las elecciones municipales, demostrará al país la disposición del pueblo en salir de este gobierno. Asumiendo los riesgos, López enfatizó que existe la posibilidad que se presenten situaciones de calle a pesar de que los resultados de los comicios sean favorables a la oposición.

Parte de un principio que ya parece medio olvidado: el gobierno carece de legitimidad. Tanto de origen como de desempeño. Por eso considera como factible la salida de Nicolás Maduro, aun cuando la crisis demanda que sea pronto y sobre la base de unos resultados electorales favorables a la Unidad Democrática. Reconoce, sin embargo, que "debemos asumir todos los riesgos" porque "con un Gobierno que se aferra al poder, no veo una salida en la que no exista una situación de calle" Y, en ese caso, advierte, "cuando se plantea la violencia del Estado los dirigentes debemos estar en primera fila".

-¿No se equivoca el gobierno cuando mete en el mismo saco a María Corina, a Henrique y a ti, si consideramos las notables diferencias que hay entres los tres sobre la estrategia a aplicar en la lucha política?

-Nosotros tenemos (y lo hemos hablado recientemente) una visión compartida sobre la necesidad de salir de este Gobierno. Ciertamente hay que definir los pasos, pero toda la Unidad está cohesionada alrededor del compromiso de sustituir, a un gobierno antidemocrático, ineficiente y corrupto por la vía constitucional, popular y democrática.


-Por eso se pregona la concepción plebiscitaria del 8D. Pero no está claro el cómo.

-Lo más importante es el propósito común: salir del gobierno. Un compromiso que compete no sólo a la dirigencia sino a la inmensa mayoría que clama por un cambio, incluyendo a quienes están con el gobierno. A nosotros nos corresponde ponerle un horizonte, buscar un vehículo que nos permita realizarlo y en la Constitución están las salidas democráticas.

-No parece que a corto plazo porque la solución para estas situaciones es el referéndum revocatorio y todavía está lejos el momento dispuesto por la Constitución para convocarlo. ¿Por qué tanto apresuramiento?

-No estamos apresurando circunstancias cuando hablamos de salir del Gobierno. Más bien se trata de una necesidad en este momento. Maduro y quienes lo rodean están llevando el país hacia el desastre. Maduro representa el rostro de la escasez, la inflación, la inseguridad y nosotros tenemos los elementos políticos, morales y constitucionales para asumir el cambio. El revocatorio es un de vehículos constitucionales pero no el único. También esta la enmienda constitucional, la constituyente, la renuncia. Pero todo ellos pasan por lo más importante: el respaldo de la mayoría. En ese sentido estoy seguro de que lograremos una mayoría contundente que no sólo vote por la unidad sino que castigue al gobierno.

-Estamos hablando como si el 8 de diciembre se ganara y el gobierno aceptara mansamente los resultados.
-Hay que votar, pero es evidente que eso no es suficiente. Con el voto debe venir la protesta, la articulación de un descontento con el suficiente peso como para inducir el cambio.


-A Capriles se le critica que el 15 de abril desconvocó una protesta por los resultados electorales. El justifica su decisión arguyendo que se evitó una masacre. Advierte, sin embargo, que en para entonces el factor generador de esos hechos, no ocurridos, que son las Fuerzas Armadas, ha cambiado de posición, al punto de que si la gente saliera a la calle, no reprimiría la protesta. ¿Compartes esa apreciación?
-Se pudo haber presionado más en los días posteriores al 14 de abril con presencia en la calle. Esa fue y sigue siendo mi posición. Nosotros tenemos la responsabilidad de articular no sólo las condiciones para que el pueblo vote, sino también para que en momentos críticos encaucemos la calle como elemento de presión. Pero la calle requiere de un liderazgo que conduzca una protesta no violenta. Ese método, ampliamente estudiado, tiene distintas expresiones en el mundo (Gandhi, Luther King) y pese a su naturaleza no deja de ser activo, irreverente y de desafío al poder. No hay respuesta del Estado, por más que quiera, capaz de frenar el fenómeno de millones de personas en la calle.


-¿Hablas de una respuesta violenta o no violenta?.
-Yo no veo a la Fuerza Armada enfrentado al pueblo en la calle. No lo veía antes ni lo veo ahora. Hoy mucho menos que antes. Pero hay algo fundamental: debemos acompañar las protestas populares. En este momento hay más cien manifestaciones, todos los días, por diferentes causas.

-Protestas aisladas por causas específicas.
-Nos corresponde a nosotros aglutinar esos movimientos en una sola protesta porque al final a todas las mueve la insatisfacción por la violación de un derecho: el derecho a disponer de agua potable, la falta de vivienda, la inseguridad, la escasez, el desabastecimiento etc...

-Maduro insiste en que ustedes, miembros de "la trilogía del mal", además de personajes como Alvaro Uribe, están comprometidos en una "conspiración silenciosa" en la que figura, como evidencia, un documento llamado "El Colapso".
-Si hay un documento llamado "El Colapso" es la guía del gobierno de Nicolás Maduro para llevar el país a esa situación. La semana pasada se esperaba que anunciara nuevas medidas económicas y todo se quedó en lo mismo: más burocracia, más controles, más enemigos, más división, en lugar de darle respuesta a la grave crisis que vive el país.

-¿Por qué querría el Gobierno agudizar un conflicto que genera desestabilización e ingobernabilidad?
-Por una restricción ideológica y gerencial para abordar el tema económico. No hay manera de salir del estancamiento económico y de la crisis social si continúan las políticas impulsadas por el Gobierno.

-¿No se está provocando un conflicto para suspender las elecciones?
-No dudo que Maduro esté pensando en ese escenario ante lo que reflejan las encuestas. Una suspensión de elecciones provocaría una respuesta proporcional porque es absolutamente inaceptable y tendríamos que asumirlo como un golpe de estado de Maduro. Cuando digo proporcional me refiero a una intensa protesta en la que, estoy seguro, participarían también los disidentes del oficialismo en todos los municipios del país. Síntoma de la fractura que exhibe el chavismo. División virulenta en la lucha por las alcaldías pero que llega a todos los niveles de partido, gobierno y estado.

-¿Incluyes a las Fuerzas Armadas en esa división?
-No lo dudo. La Fuerza Armada es un reflejo del pueblo y sus miembros también sufren carestía, escasez, inseguridad y observan como una casta de corruptos vive en el eterno privilegio. Otros están siendo pisados y eso genera rechazo.

-Cuando Maduro denuncia una conspiración golpista, ¿no está reconociendo que hay militares comprometidos en esa presunta conjura?
-Esa respuesta la tendría que darla Maduro. Nosotros estamos en una estrategia de fortalecimiento y consolidación de una mayoría creciente. Aquí el 8D se va a tomar una fotografía donde la mayoría se pronunciará ante dos opciones: continuidad o cambio Y la continuidad es el desastre.


-¿Se puede sostener indefinidamente la continuidad?

-No lo creo.


-¿Cómo puede terminar la ruptura de la continuidad?
-No podemos sentarnos a esperar que termine de manera sobrevenida. A nosotros nos corresponde darle un rumbo y un destino. Lo peor es que las circunstancias nos arropen y nuestro planteamiento sea desbordado por la realidad. Por eso debemos articular respuestas, para el cambio hacia un país democrático, eficiente y honesto.


-Para lograr no es necesaria una victoria contundentes? ¿No es insuficiente una ventaja de uno o dos puntos?
-Incluso en ese escenario nos tendríamos que tirar al piso para defender ese resultado.

-El gobierno puede aceptar que la oposición gane con el voto popular, decirle que asuma sus alcaldías y concejalías y hasta ahí. "Lo otro, lo del cambio, olvídenlo".
-Eso no depende del gobierno. Planteamos la sustitución del gobierno y obviamente eso no lo quiere el oficialismo. Pero contaremos con el apoyo de millones de venezolanos.

-En ese punto ¿no asoma la cabeza el conflicto?
-Con este gobierno no veo una salida en la que no exista una situación de calle. Ellos plantean aferrarse al poder en cualquier escenario. Entonces el cambio podría estar viendo un escenario de conflicto. No es lo que queremos pero no podemos aceptar el chantaje del gobierno, que si convocamos a la calle entonces somos los responsables de la violencia. Es el estado el que detenta el monopolio de la fuerza pública y nosotros, amparados en un derecho constitucional, el de la protesta, podemos salir a la calle. Pero si se llega a presentarse una respuesta violenta, esa será responsabilida del gobierno.