¿Está UD. de acuerdo con la activación del PODER CONSTITUYENTE ORIGINARIO en Venezuela?

viernes, 16 de agosto de 2013

Doce Ejes y un Destino: 6) Petróleo, Trabajo y Propiedad Privada || Luis Manuel Aguana

Luis Manuel Aguana


En septiembre de 2011 la organización Ciudadanía Activa estrenó un extraordinario documental titulado “Ven a mí que tengo Flor”, en alusión a una expresión utilizada por el finado Presidente Chávez al arremeter en contra de la propiedad privada en Venezuela, a favor de su “socialismo”, violando nuestros derechos de propiedad consagrados en la Constitución. En ese momento hice una nota alusiva a ese documental (ver “Ven a mí que tengo Flor” o la Caja de Pandora de la Propiedad Privada en Venezuela en
http://ticsddhh.blogspot.com/2011/09/ven-mi-que-tengo-flor-o-la-caja-de.html) que consideraba sumamente importante dada la amenaza que representaba eso para los venezolanos.

Habían allí dos aspectos que considero fundamentales para la explicación de la propuesta contenida en este Eje: a) La Propiedad Privada está profundamente ligada a la calidad de vida de las personas; y b) Sin Propiedad Privada no hay sistema económico que sustente el trabajo de las personas que no sea a expensas de un régimen usurpador de libertades.

Como indicaba Ciudadanía Activa en el video (ver “tráiler” enhttp://www.youtube.com/watch?v=laatg4JYZGs) desde el año 2004 el régimen comenzó una política expresa de expropiaciones para acabar con la propiedad privada en Venezuela, debiendole más de 19.000 millones de dólares al sector privado en indemnizaciones.

Asimismo, el régimen, en su afán de convertir el país en “socialista” está destruyendo sistemáticamente la base productiva privada. Pero lo peor es que nada de lo que está creando en su lugar de corte “socialista” funciona. Véanse solo los casos de TVES, Diana, CEMEX, etc.. No se sustenta ninguna empresa del experimento “socialista” si no existen los reales del gobierno, que por lo demás se roban los administradores rojo-rojitos.

Entonces, el “socialismo” castrocomunista que pretende imponer el gobierno solo se sostiene con los reales de la renta petrolera. La transición al “socialismo” está destruyendo el empleo y la economía. Dejar que eso continúe es simplemente suicida.

Entonces, este Eje define al país como capitalista, abierto a las formas novedosas de responsabilidad social de la empresa privada, con garantía del derecho al trabajo y la propiedad privada. Entonces, hay que garantizar que el Estado abra“las puertas a la iniciativa, inversión y libertad empresarial para generar empleo sostenible, garantizar un ingreso familiar digno, controlar la inflación y evitar que Venezuela continúe con una economía monoproductora, rentista y masivamente importadora” (ver Proyecto País AVERU/MID Táchira enhttps://docs.google.com/file/d/0B6yI0gUROWzDX2dZVmZ3bDd3UUE/edit?pli=1).

Entonces aquí hay dos vìas fundamentales que se le plantean al país: la “socialista” castrocomunista expropiadora de la propiedad privada, que necesita de nuestra renta petrolera para subsistir, y que está representada por la continuidad de este régimen; o la capitalista creadora de empleos y empresas, respetuosa de la propiedad privada. Entonces hay que preguntarle al país abiertamente en cuál de los dos sistemas económicos desea vivir. Así de simple. De allí la propuesta de este Eje.

En ese sentido se proponen al país las siguientes acciones: 1) Enaltecer la virtud del trabajo y el derecho a la propiedad privada; 2) Generar fuentes de trabajo que conduzcan a la reducción de la pobreza y las desigualdades sociales en Venezuela; 3) Transformar a PDVSA en Empresa de Propiedad Social Indirecta: Todo Venezolano desde su nacimiento es propietario de una Acción Intransferible. Los dividendos le garantizan un Sistema Seguridad Social (Seguro de Salud, al Desempleo, a la Asistencia Social) y Educación, de por vida; 4) Utilizar el petróleo como el recurso fundamental para el desarrollo y crecimiento económico del país; 5) Establecer los programas para impulsar las capacidades de los emprendedores como agentes de cambio; 6) Regionalizar y simplificar los trámites para facilitar la promoción y creación de empresas; 7) Crear un sistema regionalizado para una efectiva industrialización con la participación de las universidades; 8) Fomentar el desarrollo de la economía popular, que promueva y proteja a la pequeña y mediana industria.

De estas todas estas propuestas deseo enfocarme en una que es trascendental: el petróleo y su influencia en la vida de nuestro país. ¿Qué hacer con el petróleo? Los venezolanos debemos plantearnos al menos alguna vez en nuestra historia que hacer con esa riqueza. Detenernos en el camino y pensar seriamente en eso. Por ahora, como esa riqueza no la “hemos sembrado”-Uslar Pietri dixit-, vivimos de ella. Pero ¿hasta cuándo podremos hacerlo?

En estos tiempos hemos probado lo que es haber matado “la gallina de los huevos de oro” que es precisamente lo que han hecho estos barbaros que administran ahora la industria petrolera. Ya estamos empezando a saber que es una disminución de la producción producto de la desinversión, el endeudamiento masivo y la poca capacidad para conducir una empresa de esa naturaleza. Eso es un coctel explosivo a largo plazo.

Cualquier sistema que se plantee vivir del Kino petrolero en el largo plazo no es viable para Venezuela con lo cual deberemos cambiar DRASTICAMANTE nuestra estrategia en relación al petróleo. Veamos por qué: Nuestro principal cliente petrolero, los Estados Unidos, ha puesto en marcha un Plan desde el año 2009 para deshacerse de nosotros como suplidor de petróleo.

El Plan de Obama “New Energy for America” (Nueva Energía para los Estados Unidos de America) contempla las siguientes líneas principales de acción (ver New Energy for America en https://my.barackobama.com/page/content/newenergy_more): 1) Proporcionar alivio a corto plazo a las familias americanas por el alto costo del combustible; 2) Creación millones de nuevos empleos verdes invirtiendo 150 billones de USD en los próximos años para catalizar los esfuerzos privados en la creación de energía “limpia” para el futuro; 3) Eliminar en los próximos 10 años las importaciones del Medio Oriente y Venezuela combinados; 4) Poner en funcionamiento 1 millón de automóviles híbridos (eléctricos/gasolina) con un rendimiento de 150 millas/galón antes del 2015, y asegurar que serán construidos en los Estados Unidos; 5) Implementar un amplio programa económico para reducir las emisiones de gas en un 80% para el 2050.

Para una explicación completa de este Plan energético de los norteamericanos vean el video donde Barack Obama lo explica en detalle. Se llama Blueprint for change: Energy (verlo en https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=n6R0et_IZ7w). Los gringos no dudarán en dejarnos en la calle en los próximos 10 años, o menos.

Nótese que Venezuela aparece explícitamente mencionada en ese Plan norteamericano. Nuestro país deberá tomar medidas y establecer una estrategia de protección, dada la importancia de esos anuncios y el fuerte impacto que una baja brutal en las importaciones de crudo desde los Estados Unidos ocasionarían a la economía venezolana, en virtud de la ampliación de la actual dependencia de las exportaciones de petróleo en la que ha incurrido la presente administración “revolucionaria”.

Entonces, antes como ahora- pero ahora urgentemente-, nuestra estrategia debería ser, desde ya, ir dependiendo cada vez menos del petróleo y más de la producción y productividad del país. ¿Se dan cuenta de la trascendencia de este Eje? En este sentido, nuestra apuesta debe ser que esa riqueza sea utilizada para asegurarle a los venezolanos un Sistema Seguridad Social (Seguro de Salud, al Desempleo, a la Asistencia Social) y Educación, de por vida tal y como lo hace Noruega con sus ciudadanos (ver Noruega, la renta petrolera y la paz / la renta petrolera y su función social – Agencia Prensa Rural en http://prensarural.org/spip/spip.php?article9076). No sería mucho pedir ¿verdad? Que el petróleo sea de verdad-verdad de todos los venezolanos mientras construimos la base de la que viviremos en el futuro.

Así que hágase la Constituyente o no se haga, tendremos un problema de proporciones a la vuelta de la esquina. En lo personal prefiero que la hagamos para cambiar lo que haya que cambiar en la Carta Magna en relación al modelo petrolero, no solo para garantizarnos la seguridad de nuestras vidas-salud y asistencia social-, en medio de los cambios que tendremos que enfrentar, sino para garantizarnos también la nueva economía post petrolera que el país necesitará para sobrevivir.

Caracas, 13 de Agosto de 2013

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